viernes, 27 de marzo de 2009

Jornada de descanso

Siempre le han dicho que él sólo vive para ver el fútbol pero lo cierto es que no le importa y esto es porque es la pura verdad. Los últimos días toda su mente estaba concentrada en que llegara el momento de encender la televisión, armado con cervezas y frituras, esperando que el Perro Bermúdez celebre los goles que el combinado nacional le asestará a los costarricenses. Tiene que ser así.

Quiso ser futbolista pero le dijeron que los entrenamientos eran muy pesados y optó por volverse un conocedor de la cerveza, lo que era más fácil y más barato. Era el héroe del barrio, el goleador incansable que lo mismo los metía en las porterías del deportivo que entre las piernas de las muchachas. Uno falló y cayó en propia meta por lo que a los siete meses le presentaron a una niña chiquita y lánguida, con aspecto de que se iba a morir mañana. Así se lo prometió el dotor pero es sabido que los galenos siempre mienten y ésta no fue la excepción: América tiene 17 años.

América siempre fue pequeña y lánguida, siempre tuvo ese aspecto mortecino que en nada se parecía al vivo color del equipo que su padre admiraba y por el que la había nombrado. No obstante, el viejo goleador a veces recordaba sus tiempos en esa cancha que aún no era oficial y que nunca debió serlo para él. América contenía las lágrimas y los gemidos de dolor lo mejor que podía pues ya sabía que no apegarse al Fair Play ameritaba que le sacaran la tarjeta roja directa y que luego iba a tener que trapearla ella misma so pena de que la juez de línea, una mujer que ni siquiera le doblaba la edad pero que debía llamar mamá, le impusiera una suspensión de vaya dios a saber cuántos partidos.

Ése sábado no había cosa más importante que el México - Costa Rica. Las cervezas y las frituras estaban listas y obviamente el goleador no quería jugar.

América tenía por ende, jornada de descanso.

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Imposible, sociópata, seductor. Vivo una doble vida. Interpreto y reinterpreto el mundo desde el bolsillo en el que lo mismo juego billar que preparo palomitas de microondas.

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